El gobierno propuso reducir impuestos a empresas productivas e incrementar gravamen a dividendos en ley financiera.
El gobierno presenta su propuesta tributaria como estímulo a la inversión productiva, pero la caracterización del debate como "sabotaje" contrasta con la lógica institucional. Como señala Catalina Restrepo en "Petro elige la vía más cara para desmontar peajes", las decisiones fiscales requieren diálogo legislativo, no confrontación. La rebaja a pequeñas empresas es legítima; atribuir bloqueos a actores específicos elude el análisis de viabilidad fiscal de las medidas.