La Reforma a la Justicia busca potenciar la resolución de conflictos mediante diálogo e institucionalizar rutas para ello.
El Ministerio enfatiza el diálogo como base de la reforma judicial, pero como señala Mauricio Vélez Camargo en "La tensión entre lucro y derechos no se resuelve con populismo judicial", institucionalizar rutas de resolución requiere más que conversación: demanda independencia judicial y separación de poderes que protejan derechos frente a presiones políticas o económicas. El desafío está en garantizar que esas instituciones funcionen autónomamente.