Cinco personas fueron capturadas en Cali y Tuluá por su presunta participación en el asesinato de María Camila Potosí, una joven de 21 años que estaba embarazada de ocho meses. El cuerpo apareció el 20 de julio en el río Meléndez, en el sur de la ciudad, pero la necropsia no halló al bebé en el útero.
La Fiscalía va a presentar a los detenidos ante un juez en las próximas horas, mientras revisa celulares y una motocicleta incautados en los allanamientos. Por ahora, las autoridades mantienen abiertas dos hipótesis sobre la recién nacida: que haya nacido viva o que haya sido extraída tras el crimen.
El caso ha movilizado a familiares y vecinos en marchas que exigen justicia y respuestas concretas sobre el paradero de la bebé, identificada por la familia como Alahia. La Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle ofrecieron una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que permita resolver ambas preguntas.
Mientras la investigación sigue, solo las pruebas dentro de los dispositivos confiscados podrían aclarar si los detenidos saben qué ocurrió con la recién nacida.