Edición N.º 2695 Lunes, 18 de mayo de 2026 · Bogotá
· · Iniciar sesión Suscribirse
La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Nuevo

El Decir y el Hacer

Archivo permanente de la retórica oficial colombiana en X, contrastada con nuestras columnas. Indexable, citable, fechado.

Visitar la sección
Política · Análisis · 15 may 2026

Fondos de pensión no son caja menor del Gobierno

El movimiento de recursos desde fondos privados hacia Colpensiones por decreto plantea interrogantes sobre el uso de ahorros que trabajadores acumularon durante décadas.

Fondos de pensión no son caja menor del Gobierno — Política, ilustración editorial

El debate sobre la transferencia de recursos desde fondos de pensión privados hacia Colpensiones ha expuesto una tensión fundamental: el destino de ahorros que millones de colombianos acumularon durante sus vidas laborales.

Según reportes de prensa, el Gobierno ha impulsado esta reconfiguración mediante decretos ejecutivos, lo que ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos utilizados y las implicaciones fiscales de la medida. La discusión no es menor: se trata de billones de pesos cuya titularidad legal corresponde a trabajadores afiliados, no al Estado.

La pregunta de fondo es legítima. Si el objetivo es fortalecer Colpensiones como sistema público, existen caminos institucionales para hacerlo: reforma legislativa en el Congreso, donde el debate es público y sujeto a control político. Cuando una administración opta por decretos para decisiones de esta magnitud, genera desconfianza no porque la intención sea necesariamente malévola, sino porque elude los espacios de deliberación que caracterizan a un régimen democrático.

La Corte Constitucional ha intervenido en estos casos, lo que indica que hay dudas jurídicas legítimas sobre la competencia presidencial. Esto no es un acto de obstrucción institucional, sino el funcionamiento previsto de los frenos y contrapesos. Cuando la rama judicial ejerce control sobre la rama ejecutiva, no está atacando al Gobierno: está cumpliendo su función.

Hay un segundo aspecto que merece atención. Los fondos de pensión privados funcionan bajo un régimen de capitalización individual: cada aportante acumula recursos que, en teoría, le pertenecen. Trasladar esos recursos hacia un sistema de reparto como Colpensiones modifica el contrato implícito entre el trabajador y el sistema. Eso requiere legitimidad democrática robusta, no decretos.

No se trata de defender a los administradores privados de fondos de pensión. Ese sector tiene sus propios conflictos de interés y ha sido objeto de crítica legítima por comisiones elevadas y rentabilidades inconsistentes. Pero la solución a los problemas del sistema privado no es trasladar recursos de manera unilateral hacia el sistema público sin pasar por el Congreso.

Lo que preocupa es el patrón: cuando una decisión enfrenta resistencia institucional, la respuesta ha incluido crítica pública a jueces, magistrados y funcionarios. Eso es legítimo en democracia, pero cuando se acompaña de cuestionamientos sobre la independencia de quienes fallan en contra, se cruza una línea. La independencia judicial no es un obstáculo al Gobierno: es una condición para que haya Gobierno de derecho.

Colombia necesita una reforma pensional seria. El sistema actual es insostenible: Colpensiones tiene pasivos enormes, los fondos privados cobran comisiones que erosionan rentabilidad, y los trabajadores informales quedan fuera. Pero esa reforma debe hacerse por ley, con debate legislativo, con participación de expertos, con transparencia sobre costos fiscales.

Los ahorros de pensión no son un fondo de emergencia para tapar huecos fiscales de corto plazo. Tampoco son una herramienta electoral. Son recursos que trabajadores acumularon con la expectativa de financiar su vejez. Esa expectativa no es un capricho: es parte del contrato social que sostiene la confianza en las instituciones.

El próximo paso dependerá de lo que resuelva la Corte Constitucional y de cómo el Congreso decida actuar. Pero mientras tanto, la lección es clara: los fondos de pensión requieren protección institucional más allá de los ciclos electorales y las prioridades fiscales de un Gobierno en particular.

Espacio publicitario 728 × 120
Columnista de La Bitácora

Catalina Restrepo Mejía

38 años, Medellín. Egresada de Ciencia Política de EAFIT con maestría en Periodismo de los Andes. 15 años cubriendo contratación pública y política regional.

Ver todas sus columnas

La conversación

Para participar en la conversación necesitás registrarte como lector. Sin contraseñas — un enlace al correo y entrás.

Registrarme para comentar

Sé el primero en comentar.