El gobierno implementa política de reducción de daños en drogas con enfoque de dignidad y atención comunitaria sin exigir abstinencia.
La política de reducción de daños reconoce dignidad en usuarios de drogas sin exigir abstinencia. Sin embargo, como señala Mauricio Vélez Camargo, el Estado debe evitar suplir responsabilidades que corresponden a instituciones comunitarias y familiares. La iniciativa requiere coordinación institucional robusta para no convertirse en promesa desconectada de capacidades reales de implementación territorial.