Faltan trece días para el 21 de junio y la segunda vuelta presidencial se parece menos a un duelo entre maquinarias y más a una operación de ingeniería electoral alrededor de un electorado que ningún candidato tiene asegurado. Según Infobae, la tarjeta electoral —cuyo orden fue fijado por el sorteo del 25 de marzo, conforme al artículo 6 de la Ley 163 de 1994— ubicará a Iván Cepeda y Aída Quilcué en la primera posición y a Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo en la segunda. La ubicación coincide con la de la primera vuelta del 31 de mayo, un factor que la literatura electoral suele asociar con efectos de recordación de voto, aunque la sola coincidencia no permite atribuirle un resultado.
El centro como campo de batalla
La novedad de la semana es el giro discursivo de Cepeda. El candidato del Pacto Histórico publicó en X un mensaje dirigido a Claudia López y Sergio Fajardo en el que reconoció «críticas, en muchos casos justas» a la gestión de los últimos cuatro años y ofreció «corregir la plana» en lo que sea necesario, según reportó Infobae. López respondió también en X valorando el gesto, pero planteó tres exigencias concretas: precisar los errores que reconoce, explicar cómo corregirlos y detallar qué logros piensa profundizar en el marco del Acuerdo Nacional. La exalcaldesa añadió un punto político de fondo al señalar que el presidente Gustavo Petro «piensa en su futuro como expresidente» y que Cepeda «debe asumir el liderazgo propio» de su campaña.
Esa última frase plantea un dilema que vale la pena examinar. ¿Hasta dónde puede Cepeda construir una identidad propia respecto de un gobierno que aparece con evaluaciones de gestión divergentes en las encuestas que citan los analistas? La estrategia de tender puentes hacia López y Fajardo apunta, en lo que se puede leer, a neutralizar la transferencia automática del voto de centro hacia De la Espriella. Que esa transferencia exista o no es, justamente, una de las preguntas abiertas de la segunda vuelta.
La derecha y el riesgo de la fragmentación
De la Espriella, por su parte, enfrenta una ecuación distinta pero no más fácil. En la primera vuelta quedó por encima de Cepeda, lo que le da aire, pero el reporte de Infobae sobre la adhesión de Rodrigo Londoño «Timochenko» a la campaña de Cepeda —y el antecedente reciente del rechazo del candidato a la adhesión del partido Colombia Renaciente— muestra que la centroderecha y la derecha no están monolíticas. Si el antichavismo y los partidos tradicionales no se alinean, el voto de opinión del 31 de mayo puede diluirse. La pregunta es si esa fragmentación es coyuntural o estructural.
A esa presión se suma la controversia entre el representante electo Óscar Benavides y José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial de De la Espriella. Benavides calificó de «oportunista y mentiroso» al exministro por visitar la región Pacífica prometiendo protección ambiental mientras, según dijo, impulsa el fracking. Restrepo había lanzado desde la Ensenada de Utría un «plan ABC» de bioeconomía, como reportó Infobae. El cruce no es decorativo: el Pacífico es una de las plazas con mayor crecimiento demográfico del país, y la pelea por quién representa mejor a sus comunidades puede mover miles de votos.
Logística y ruido institucional
En paralelo, la Registraduría confirmó la tarjeta electoral y el calendario exterior. Según Infobae, 1.414.661 colombianos habilitados en el exterior podrán votar entre el 15 y el 21 de junio en 253 mesas distribuidas en 67 países. El Consejo Nacional Electoral autorizó hasta dos testigos por mesa, con postulación hasta el 18 de junio. En San Gil, Santander, las lluvias obligaron a reubicar 17 mesas dentro del mismo colegio La Presentación tras la caída de un muro, sin cambiar la sede de votación, según el mismo reporte.
Sobre la primera vuelta sigue flotando la denuncia del presidente Petro sobre un presunto fraude y su pedido de «revisión forense» del software de conteo, también consignada por Infobae. No es un ruido menor en una segunda vuelta cuya legitimidad depende de la confianza en el sistema. Las autoridades electorales tienen la palabra.
Qué mirar en los próximos días
Tres movimientos definirán la elección: la respuesta pública de Cepeda a las condiciones de López, que mostrará si el Pacto Histórico está dispuesto a ceder en puntos sensibles como la Constituyente —que, según Infobae, Cepeda ya desmontó—; la capacidad de De la Espriella para sumar a Fajardo, a sectores verdes y al liberalismo no petrista sin parecer una coalición de conveniencia; y el manejo que hagan ambos comandos de la denuncia presidencial sobre la primera vuelta. La segunda vuelta no se ganará en Twitter, pero bien puede perderse allí.