El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció esta semana el inicio de un recorrido por los 32 departamentos del país, con reuniones programadas con gobernadores y alcaldes antes de la posesión del 7 de agosto, según reportó Cambio Colombia en una nota firmada por Carol Tatiana Gómez.
La transición, hasta ahora de carácter mediático, entra en una fase operativa. El reporte de Cambio Colombia indica que De la Espriella confirmó que ya sostuvo reuniones con el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y con el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón. Dos reuniones que, por la naturaleza de los interlocutores, dibujan el mapa de interlocución inicial del gobierno entrante: la capital del país y el departamento con mayor peso electoral.
En la misma alocución, el presidente electo presentó un balance de la situación económica y formuló denuncias sobre el gobierno saliente, como describió el medio citado. El contenido específico de esas denuncias no fue detallado en la nota de Cambio Colombia, por lo que corresponde esperar a que sean formalizadas por los canales oficiales del equipo de empalme antes de cualquier pronunciamiento editorial.
Lo que sí está sobre la mesa es el método: empalmes territoriales directos, sin que los gabinetes sectoriales tradicionales operen como filtro único. Es una decisión de diseño institucional que tiene ventajas y riesgos. Entre las ventajas, la lectura directa de los problemas regionales sin intermediación burocrática. Entre los riesgos, la posibilidad de compromisos que después el Ministerio de Hacienda o el Departamento Nacional de Planeación no puedan sostener.
Hay un dato que conviene no perder de vista: 38 días calendario separan este anuncio de la posesión. En ese margen deben resolverse, entre otros, la conformación del gabinete ministerial, la presentación del proyecto de ley del Plan Nacional de Desarrollo a consideración del Consejo Nacional de Política Económica y Social, y la transición en entidades como Ecopetrol, el Banco de la República y la propia Casa de Nariño. El recorrido territorial consume tiempo político del equipo entrante y, simultáneamente, lo legitima ante los mandatarios locales.
Para Medellín y Antioquia, la reunión con Rendón tiene una lectura adicional. El gobernador ha sido, según distintas notas de prensa recogidas en los últimos meses, una de las voces más críticas del gobierno saliente en materia de seguridad y de financiamiento del sistema de salud. Que el empalme se haya producido primero con él es un dato que la nueva administración tendrá que explicar en clave de gobernabilidad regional.
Sobre las denuncias contra el gobierno saliente, este medio esperará a que sean presentadas con soporte documental —contratos, cifras de Secop II, reportes de organismos de control— antes de valorarlas. La regla editorial es elemental: una denuncia sin papeles es una opinión; una denuncia con papeles es una noticia. La diferencia entre ambas define el rigor de la transición que se inicia.
Por ahora, lo verificable es lo siguiente: el recorrido departamental arranca esta semana, la posesión está fijada para el 7 de agosto y los primeros empalmes confirmados son Bogotá y Antioquia. El resto está por escribirse.