Abelardo de la Espriella se impuso en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio y será el próximo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030. Según el reporte publicado por Infobae Colombia con base en los boletines de la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99,65% de las mesas escrutadas el candidato obtenía 12.921.702 votos, frente a 12.673.392 de Iván Cepeda. La diferencia, de 248.310 sufragios, equivale a cerca del uno por ciento del total contabilizado, de acuerdo con el mismo reporte.
La jornada, en términos logísticos, cerró sin reportes oficiales de hechos graves. La Registraduría informó, en cifras reproducidas por Infobae Colombia, que estaban habilitados 41.421.973 ciudadanos en territorio nacional y exterior, que más de 850.000 jurados atendieron las 122.000 mesas dispuestas y que el cierre de las urnas se produjo a las 4:00 p. m. El registrador Hernán Penagos calificó el proceso de “tranquilo” y resaltó el carácter colectivo del sistema electoral colombiano, según declaraciones recogidas por Infobae Colombia.
El resultado confirma la lectura de la primera vuelta, cuando De la Espriella obtuvo el 43,7% y Cepeda el 40,9%, sin que ninguno alcanzara el umbral del 50% más uno, según Infobae Colombia. En el balotaje, la fórmula de De la Espriella con José Manuel Restrepo sostuvo e incluso amplió la diferencia, en una campaña con marcado signo de polarización.
Las reacciones institucionales llegaron por los canales formales. Cambio Radical fue la primera colectividad en felicitar al presidente electo y anunció, en un comunicado en X reproducido por Infobae Colombia, un paquete legislativo propio. El procurador Gregorio Eljach, según el mismo medio, conminó al presidente Gustavo Petro a “respetar los resultados” con la fórmula “en democracia se gana o se gana”, un mensaje que buscaba desactivar cualquier intento de cuestionamiento al escrutinio. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, desmintió publicaciones en redes que lo presentaban como dispuesto a no aceptar el resultado y reiteró, en X, que la cartera “respeta y garantiza el ejercicio democrático” y los resultados que determinen los colombianos en las urnas, de acuerdo con Infobae Colombia.
Petro, en tanto, pidió a la Registraduría “exhibir el software de preconteo” y solicitó garantías de que no fue modificado, en un mensaje que, según Infobae Colombia, dejaba entrever desconfianza sobre el sistema de transmisión de datos. Infobae Colombia también reportó que gremios económicos elevaron una denuncia ante la OEA por “presunto riesgo para la confianza electoral”.
Desde el bando perdedor, las reacciones fueron medidas. Carlos Carrillo, exdirector de la Ungrd, escribió en X que Cepeda “ya ganó, su campaña fue decente, sin bandidos, sin maquinarias, sólo con razón y amor por Colombia”, según Infobae Colombia. Juan Daniel Oviedo, excandidato a la Vicepresidencia, llamó a “cerrar la campaña y gobernar para todos los colombianos”, en un mensaje en X reproducido por el mismo medio. Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial de Cepeda, votó en el Colegio Mayor de San Bartolomé en Bogotá y resaltó la participación de comunidades indígenas que, según dijo, se desplazaron desde sus territorios, de acuerdo con Infobae Colombia.
La proximidad del resultado final —menos de un punto porcentual, según Infobae Colombia— anticipa un gobierno sin margen de holgura y obligado a tejer mayorías desde el primer día. La transición operará bajo la lupa del escrutinio ciudadano y de las instituciones de control, en un país que acabó de votar con normalidad pero con señales de desconfianza cruzada entre los dos campos. ¿Qué lectura dejan estas elecciones para la oposición que gobernará y para las fuerzas que compitieron por la continuidad? Las cifras estarán, como siempre, a disposición de la Registraduría y de los organismos de control. La política, en cambio, empezará a contarse desde el 7 de agosto.