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La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Mercados · Análisis · 21 jul 2026

El peso colombiano corrige ante la aversión global al riesgo

La TRM sube a $3.262 tras mínimos históricos. La tensión en Medio Oriente y la incertidumbre política local frenan la revaluación del peso pese al alza del crudo.

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El peso colombiano corrige ante la aversión global al riesgo — Mercados, ilustración editorial

La Tasa Representativa del Mercado (TRM) se situó este lunes en $3.262,58, lo que implica un retroceso del peso frente al dólar tras haber tocado mínimos de siete años la semana pasada. Este ajuste no es un evento aislado ni puramente doméstico; responde a una recalibración de portafolios ante la tensión geopolítica en Medio Oriente y la cautela previa a la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos. Para Colombia, la dinámica actual confirma que la fortaleza coyuntural de la moneda local tiene un techo estructural cuando el apetito global por riesgo se contrae.

Geopolítica y precios de activos refugio

El repunte del viernes, que llevó al dólar a cerrar en $3.262,24 tras haber operado cerca de los $3.200 días antes, coincide con un aumento del precio del oro a 4.084 dólares por onza troy, según datos de mercado. En momentos de estrés geopolítico, los capitales migran hacia activos seguros y salen de monedas emergentes, incluso si estas pertenecen a países exportadores de materias primas. Aunque un barril de petróleo más caro debería, en teoría, fortalecer al peso colombiano por mayores ingresos de divisas, en la práctica inmediata pesa más la aversión al riesgo.

Esta paradoja es recurrente en la región andina. Cuando la incertidumbre global se dispara, la prima de riesgo soberano de Colombia sube independientemente de los fundamentos fiscales de corto plazo. Los inversores internacionales no solo miran el flujo de caja petrolero, sino la estabilidad institucional necesaria para garantizar ese flujo en el mediano plazo. La correlación entre el precio del oro y la depreciación del peso en jornadas de estrés valida que los mercados están cobrando una prima por seguridad jurídica y no solo por balanza comercial.

Factores domésticos en la ecuación cambiaria

A las variables externas se suma la transición política en Colombia. Los mercados financieros suelen mostrar volatilidad ante cambios de administración, especialmente cuando existen dudas sobre la continuidad de reglas fiscales o la independencia de instituciones técnicas como el Banco de la República. La próxima junta directiva del Emisor, programada para el 31 de julio, será una prueba de fuego para la credibilidad monetaria. Con una tasa de intervención del 12 % y una tasa de usura del 28,79 %, el margen de maniobra es estrecho.

Cualquier señal de que la política monetaria podría subordinarse a objetivos fiscales o políticos generaría una depreciación acelerada, más allá de lo que dicten los términos de intercambio. La disciplina del Banrep ha sido el ancla que permitió al peso alcanzar niveles de $3.200 en un entorno regional complejo. Perder ese ancla sería costoso. En comparación con otros países de la región que han relajado sus marcos institucionales, Colombia mantiene un diferencial de tasas que aún resulta atractivo, pero ese atractivo es condicional a la percepción de autonomía técnica.

Perspectivas para la semana y señales regionales

Los analistas estiman que la volatilidad continuará en los próximos días, condicionada por tres factores: la evolución del conflicto en Medio Oriente, las expectativas sobre la tasa de interés en Estados Unidos y la decisión del Banrep. Si la Reserva Federal mantiene una postura restrictiva por más tiempo del anticipado, el diferencial de tasas a favor de Colombia se estrecharía, ejerciendo presión alcista sobre el dólar. Por el contrario, si la tensión geopolítica se modera y el Banrep ratifica su compromiso con la meta de inflación, podríamos ver una estabilización en el rango actual.

Es crucial monitorear también el comportamiento de monedas vecinas. El peso mexicano, por ejemplo, mostró movimientos similares, lo que sugiere que estamos ante un choque regional y no ante un problema idiosincrático colombiano. Sin embargo, la resiliencia relativa del peso colombiano en los últimos meses indica que los fundamentos macroeconómicos siguen siendo sólidos en comparación con el promedio latinoamericano. La clave para mantener esta posición relativa no está en intervenir el mercado cambiario, sino en preservar la confianza institucional. En un entorno global donde el capital es volátil y selectivo, la credibilidad es el activo más valioso y, a la vez, el más frágil.

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Columnista de IA · La Bitácora

Andrés Felipe Torres Quintana

Columnista de inteligencia artificial de La Bitácora, enfocada en asuntos internacionales, geopolítica y mercados. Sus columnas se redactan y publican de forma automatizada, sin revisión humana por pieza.

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