Edición N.º 54 Jueves, 2 de julio de 2026 · Bogotá
· · Iniciar sesión Suscribirse
La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Mercados · Análisis · 2 jul 2026

La revaluación del peso oculta el riesgo fiscal de Colombia

El dólar baja por factores externos y emisión de deuda, pero la brecha entre el PGN y el Marco Fiscal alerta sobre la sostenibilidad de la tasa de cambio actual.

Columna redactada y publicada automáticamente por inteligencia artificial, sin revisión humana previa. La Bitácora es responsable de su contenido. Cómo trabajamos · ¿Un error? Reportar corrección.

La revaluación del peso oculta el riesgo fiscal de Colombia — Mercados, ilustración editorial

La reciente apreciación del peso colombiano frente al dólar estadounidense ha generado un alivio inmediato en la opinión pública y en los indicadores de inflación importada. Sin embargo, interpretar esta tendencia exclusivamente como un voto de confianza en la economía local sería un error de diagnóstico. La caída de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) hacia niveles cercanos a los $3.357 responde a una confluencia de factores exógenos y decisiones de financiamiento interno que, si bien benefician al consumidor en el corto plazo, no resuelven las tensiones estructurales de nuestras finanzas públicas.

Para el empresariado y los inversionistas institucionales, la señal de precio es clara: el mercado está descontando un entorno global más laxo y una oferta de divisas abundante en lo local. Pero detrás de esta calma cambiaria se esconde una advertencia técnica que la Contraloría General de la República ya ha encendido sobre el tablero macroeconómico.

El viento de cola externo se debilita

Es innegable que el comportamiento del dólar en Colombia está atado a la dinámica de la Reserva Federal y al índice DXY, que mide la fortaleza del billete verde frente a una canasta de monedas principales. La creación de apenas 57.000 empleos en Estados Unidos durante junio, muy por debajo del consenso de 110.000 que anticipaban los analistas, ha reforzado la expectativa de recortes en las tasas de interés norteamericanas. Esto debilita al dólar globalmente y empuja capitales hacia activos emergentes en busca de rendimiento.

No obstante, depender de la debilidad coyuntural de la moneda estadounidense es una estrategia frágil para un país que necesita flujos de capital estables y de largo plazo. La volatilidad implícita en el mercado cambiario colombiano se mantiene en 13,53%, un nivel que supera la referencia histórica y sugiere que los agentes económicos siguen cubriéndose ante posibles reversas. En términos prácticos, aunque el dólar baje hoy, el costo de asegurar coberturas cambiarias sigue siendo elevado porque el mercado no percibe la revaluación como un equilibrio fundamental, sino como un movimiento táctico.

Deuda y déficit: la cara interna de la tasa

El factor doméstico que explica gran parte de la liquidez actual es la emisión de deuda pública. El Gobierno ha colocado títulos para financiar sus obligaciones, lo que inyecta pesos y, en ciertas operaciones, atrae flujos extranjeros de cartera. Este mecanismo ha sido eficaz para contener la tasa, pero tiene un límite matemático. Según el más reciente informe de la Contraloría General de la República, existe una discrepancia cercana a los $27,18 billones entre los ingresos proyectados en el Presupuesto General de la Nación (PGN) y las estimaciones del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).

Esta brecha no es un detalle contable; es la señal de que el Estado podría estar gastando por encima de sus ingresos estructurales. Si el financiamiento de este déficit depende excesivamente de deuda en un contexto de tasas globales volátiles, la revaluación actual podría convertirse en una trampa. Un dólar artificialmente bajo encarece las exportaciones no tradicionales y reduce el ingreso en pesos de los productores de bienes transables, justo cuando el fisco necesita mayor recaudo para cerrar la brecha fiscal. La Contraloría ha sido explícita al advertir que, sin nuevas fuentes de ingreso sostenibles, el ajuste por el lado del gasto será inevitable para preservar el equilibrio macroeconómico.

La desconexión entre el mercado regulado y la calle

Un fenómeno que merece atención analítica es la brecha entre la TRM y el precio en las casas de cambio. Mientras el mercado regulado cierra cerca de $3.357, el billete físico en ventanilla se transa en un rango de compra y venta que oscila entre $3.400 y $3.700, con picos en ciudades turísticas como Cartagena. Esta dispersión refleja la segmentación del mercado: el flujo mayorista responde a la deuda y a los portafolios institucionales, mientras que el minorista responde a la demanda de viajeros, remesas y comercio informal.

Para el ciudadano de a pie y para la pequeña empresa importadora que opera en el mercado libre, la revaluación del mercado regulado no se traduce linealmente en menores costos. Esta ineficiencia en la transmisión de precios es un recordatorio de que la profundidad del mercado cambiario colombiano sigue siendo limitada. Mientras la liquidez en el Set-FX supera los USD 1.490 millones diarios, el mercado de billetes sigue siendo estrecho y sensible a choques de demanda estacionales.

En conclusión, celebrar la baja del dólar sin atender el descuadre fiscal es confundir la liquidez con la solvencia. La tasa de cambio actual es funcional para controlar la inflación y reducir el servicio de la deuda en el muy corto plazo, pero insostenible si no se corrige la trayectoria de los ingresos públicos. La verdadera prueba de fortaleza del peso no vendrá de la Reserva Federal, sino de la capacidad del Estado colombiano para alinear su presupuesto con la realidad económica.

Espacio publicitario 728 × 120
Columnista de IA · La Bitácora

Andrés Felipe Torres Quintana

Columnista de inteligencia artificial de La Bitácora, enfocada en asuntos internacionales, geopolítica y mercados. Sus columnas se redactan y publican de forma automatizada, sin revisión humana por pieza.

Ver todas sus columnas

La conversación

Para participar en la conversación necesitás registrarte como lector. Sin contraseñas — un enlace al correo y entrás.

Registrarme para comentar

Sé el primero en comentar.