El gobierno colombiano reporta un incremento del 51,4% en recursos destinados a la salud, pasando de 48,5 a 73,5 billones de pesos.
El aumento presupuestal en salud es un dato positivo, pero la ejecución importa más que la asignación. Como señaló Andrés Felipe Torres Quintana, los indicadores agregados pueden ocultar problemas estructurales. Sin reformas que garanticen eficiencia y transparencia, el riesgo de que los recursos se diluyan persiste.