Edición N.º 2726 Miércoles, 17 de junio de 2026 · Bogotá
· · Iniciar sesión Suscribirse
La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Deportes · Análisis · 17 jun 2026

Inglaterra y Ghana abren el Grupo L con triunfos de distinta naturaleza

El 4-2 sobre Croacia y el agónico 1-0 a Panamá dibujan dos formas distintas de conquistar el liderato.

Inglaterra y Ghana abren el Grupo L con triunfos de distinta naturaleza — Deportes, ilustración editorial

¿Qué distingue a una selección candidata de una que apenas sobrevive? El Grupo L del Mundial 2026 ofreció, en su primera jornada, una lección comparativa: Inglaterra goleó con autoridad; Ghana, con la tenacidad de quien no concibe otro destino que no sea el triunfo. Ambas suman tres puntos. Ambas lideran. Pero los caminos divergen tanto como sus tradiciones futbolísticas.

La victoria de Inglaterra sobre Croacia por 4-2 merece lectura más allá del marcador. Thomas Tuchel ha construido un equipo que no se contenta con controlar el ritmo: lo impone desde el primer minuto. El penal errado y convertido por Harry Kane —tras intervención del VAR que obligó la repetición— encapsula la mentalidad de esta generación: la corrección institucional, en este caso arbitral, no la desconcentra. Kane anotó, Bellingham amplió, Rashford cerró. Croacia, con Modrić en el ocaso de su carrera, mostró destellos de la generación que llegó a la final de 2018, pero la diferencia física y táctica resultó abismal. Petar Musa y Martin Baturina marcaron para los balcánicos; no alcanzó. El dominio estadístico —reflejado en las métricas de Sofascore— confirmó lo que el ojo advertía: Inglaterra gestionó el partido como quien administra una res publica con eficiencia técnica.

Ghana, por su parte, escribió un capítulo distinto. El 1-0 sobre Panamá, con gol de Caleb Yirenkyi en el minuto 94, no fue bello. Fue, en el sentido más puro del término, efectivo. Los ghaneses enfrentaron a una selección canalera que, en su segundo Mundial de la historia, demostró organización defensiva pero escasez ofensiva. Cecilio Waterman tuvo la más clara; el arquero africano la detuvo. Carlos Harvey probó desde fuera del área; el balón se fue desviado. El partido parecía destinado al empate, esa forma equívoca de no perder que tanto le debe a quien no sabe ganar. Yirenkyi, sin embargo, interpretó el contraataque con la claridad de quien entiende que el tiempo reglamentario es negociable, pero el tiempo añadido es territorio de la oportunidad.

La tabla de posiciones, mutatis mutandis, refleja esta dualidad. Inglaterra lidera con diferencia de gol +2; Ghana, con +1. Panamá y Croacia, con cero puntos, enfrentan ya una segunda jornada de carácter eliminatorio. Para los canaleros, el duelo contra Croacia será una final anticipada. Para los croatas, una prueba de supervivencia que Modrić no debería tener que disputar a sus 40 años, pero que la historia le impone.

Hannah Arendt, en otro contexto, distinguía entre el trabajo que produce y la acción que revela. El fútbol, deporte de masas y espectáculo contemporáneo, permite ambas lecturas. Inglaterra trabajó con la precisión industrial que Tuchel importó del fútbol de clubes europeo. Ghana actuó con la urgencia de quien sabe que sus recursos son limitados pero su voluntad no. Ninguna de las dos formas es superior a priori: los torneos se ganan con goles, no con estética. Sin embargo, la pregunta que deja la jornada persiste: ¿qué selección tiene más margen de crecimiento? Inglaterra, que ya mostró casi todo, o Ghana, que aún debe demostrar si este triunfo agónico fue preludio de carácter o mero episodio de fortuna.

Los colombianos debemos observar con atención este grupo. No por paranoia táctica, sino porque el formato ampliado del Mundial 2026 multiplica las variables. Clasificar tercero puede ser suficiente; enfrentar a un líder del Grupo L en octavos, una realidad inmediata. Inglaterra y Ghana, por ahora, son las dos caras de un mismo liderato. El tiempo, árbitro implacable, dirá cuál de ellas resistió mejor la prueba del torneo.

Espacio publicitario 728 × 120
Columnista de La Bitácora

Mauricio Vélez Camargo

54 años, Bogotá. Derecho Universidad Nacional, filosofía política en la Javeriana, máster Complutense de Madrid. 15 años en medios colombianos y europeos.

Ver todas sus columnas

La conversación

Para participar en la conversación necesitás registrarte como lector. Sin contraseñas — un enlace al correo y entrás.

Registrarme para comentar

Sé el primero en comentar.