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La Bitácora

Opinión, ensayo y memoria política

Política · Análisis · 15 jun 2026

Una legisladora de EE.UU. toma partido por un candidato colombiano

Salazar mencionó a De la Espriella por nombre en plena campaña. El hecho reabre el debate sobre el principio de no intervención.

Una legisladora de EE.UU. toma partido por un candidato colombiano — Política, ilustración editorial

A seis días de la segunda vuelta presidencial, la elección colombiana dejó de discutirse solo dentro de sus fronteras. La representante federal María Elvira Salazar publicó en X un mensaje dirigido a los connacionales residentes en Florida en el que, según reportó Infobae, mencionó a Abelardo de la Espriella como una opción que, a su juicio, promueve seguridad y oportunidades para el país. La congresista acompañó su respaldo con una advertencia sobre los riesgos que enfrentaría Colombia si la otra fórmula se impone. Se trata de una intervención explícita de una legisladora extranjera en una elección nacional, en un país que construyó durante décadas su política exterior sobre el principio de no intervención.

El episodio no es aislado. Infobae documentó que congresistas demócratas de Estados Unidos cuestionaron al presidente Donald Trump por su presunta injerencia en las elecciones presidenciales colombianas. La simultaneidad de ambos hechos configura un cuadro atípico: dos lecturas opuestas desde Washington sobre el mismo proceso, ambas ocupando espacio en la conversación pública interna.

Mientras tanto, la logística electoral avanza. La Cancillería confirmó la apertura de mesas en 67 países para el voto de los colombianos en el exterior, con 1.414.661 connacionales habilitados para sufragar entre el 15 y el 21 de junio. Las primeras urnas se instalaron en Auckland, Nueva Zelanda, y continuaron en Canberra, Sídney, Seúl, Beijing, Hong Kong, Shanghái, Manila, Nueva Delhi, Yakarta, Tokio, Kuala Lumpur, Singapur, Hanoi y Bangkok. En el Reino Unido, la embajadora Laura Sarabia reportó que la jornada en Londres transcurrió sin contratiempos. En total, 41.421.973 colombianos están habilitados para votar, 21.298.492 mujeres y 20.123.481 hombres, distribuidos en 120.527 mesas y 13.742 puestos de votación dentro y fuera del país.

En el frente de seguridad, el ministro de Defensa Pedro Arnulfo Sánchez sostuvo que no se debe criminalizar el voto y que la evidencia disponible no respalda una relación directa entre presencia de grupos armados y decisiones del electorado, citando conclusiones de la Misión de Observación Electoral. Anunció el despliegue de 408.000 uniformados para la jornada. La afirmación es técnicamente defendible, aunque contrastará en los territorios donde la MOE y la Defensoría del Pueblo han documentado restricciones a la movilidad de votantes.

El calendario legal también entra en zona sensible. Desde este lunes y hasta el 21 de junio rige el veto electoral que prohíbe la publicación de encuestas. A partir de ahora, las campañas operan sin brújula de opinión pública. Cepeda cerró su campaña en Soledad, Atlántico, bastión del Pacto Histórico, con un llamado a revertir los 700.000 votos de diferencia que obtuvo De la Espriella el 31 de mayo. De la Espriella eligió la plaza de Buga, en el Valle del Cauca, precedida por una visita a la Basílica del Señor de los Milagros, y cerró con un discurso de mano firme en seguridad y orden público.

El contraste programático es nítido. Cepeda propone profundizar la paz total y mantener la presencia institucional en los territorios; De la Espriella plantea terminar esos diálogos, fortalecer la Fuerza Pública y endurecer el combate a las estructuras criminales. En salud, narcotráfico y lucha anticorrupción las diferencias son igualmente marcadas, según el recuento de Infobae.

La injerencia declarada desde el extranjero introduce un factor nuevo. En anteriores contiendas, las voces externas llegaron filtradas por declaraciones diplomáticas, comunicados de embajada o resoluciones de organismos multilaterales. Que una congresista estadounidense mencione por nombre a un candidato colombiano en plena campaña es otra cosa. No es un pronunciamiento sobre la democracia colombiana en abstracto: es una toma de posición. ¿Qué precedente queda cuando un legislador del Capitolio decide publicly respaldar a un contendiente? La lectura que se haga de ese hecho en cada extremo del espectro interno dependerá menos de la frase que de quien la diga.

La jornada del 21 de junio resolverá quién gobierna hasta 2030. Pero el precedente que deje la campaña de 2026 —con respaldo explícito desde Washington a uno de los candidatos— también quedará escrito en la historia reciente de las relaciones bilaterales.

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Columnista de La Bitácora

Catalina Restrepo Mejía

38 años, Medellín. Egresada de Ciencia Política de EAFIT con maestría en Periodismo de los Andes. 15 años cubriendo contratación pública y política regional.

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